8. Irradiación del Verbo Solar

Del libro “Los Grandes Iniciados” de Edouard Schuré

Libro II: KRISHNA (La India y la Iniciación Brahmánica)

 

Tal es la leyenda del Krishna, reconstruida en su conjunto orgánico y colocada en la perspectiva de la historia.

Ella arroja una viva luz sobre los orígenes del Brahmanismo. Claro que es imposible probar por documentos positivos que tras del mito de Krishna se oculta un personaje real. El triple velo qué cubre el embrión de todas las religiones orientales, es más espeso en la India que en parte alguna, porque los brahmanes, dueños absolutos de la sociedad india, únicos guardianes de sus tradiciones, las han modelado y reformado con frecuencia en el curso de las edades. Pero es justo añadir que han conservado fielmente todos los elementos constitutivos, y que, si su doctrina sagrada se ha desarrollado con los siglos, su centro no se ha desplazado jamás. No podemos, pues, como lo hace la mayor parte de los sabios europeos, explicar una figura como la de Krishna, diciendo: “Es un cuento de nodriza injertado en un mito solar, con una fantasía filosófica hilvanada sobre el conjunto”.

No es así, creemos, como se funda una religión que dura miles de años, engendra una poesía maravillosa, varias grandes filosofías, resiste al ataque formidable del buddhismo, a las invasiones mongolas, mahometanas, a la conquista inglesa, y conserva hasta en su decadencia profunda el sentimiento de su inmemorial y alto origen[1]. No: siempre hay un grande hombre en el origen de una gran institución. Considerando el papel predominante del personaje Krishna en la tradición épica y religiosa, sus aspectos humanos por una parte, y por la otra, su identificación constante con Dios manifestado o Vishnú, fuerza nos es creer que él fue el creador del culto Vishnuita, que dio al Brahmanismo su virtud y su prestigio. Es, pues, lógico admitir que en medio del caos religioso y social que creaba en la India primitiva la invasión de los cultos naturalistas y apasionados, apareció un reformador luminoso que renovó la pura doctrina aria por la idea de la Trinidad y del Verbo divino manifestado, que puso el sello a su obra por el sacrificio de su vida, y dio así a la India su alma religiosa su forma nacional y su organización definitiva.

La importancia de Krishna nos parecerá aun mayor y de un carácter realmente universal, si notamos que su doctrina encierra dos ideas madres, dos principios organizadores de las religiones y de la filosofía esotérica. Estos son: la doctrina orgánica de la inmortalidad del alma o de las existencias progresivas por la reencarnación, la que corresponde a la Trinidad o Verbo divino revelado en el hombre. No he hecho más que indicar[2]  el alcance filosófico de esta concepción central, que, bien comprendida, tiene su repercusión animadora en todos los dominios de la ciencia, del arte y de la vida. Debo limitarme, para concluir, a una nota histórica.

La idea de que Dios, la Verdad, la Belleza y la Bondad infinitas se revelan en el hombre consciente con un poder redentor que resalta hacia las profundidades del cielo por la fuerza del amor y del sacrificio, esa idea fecunda entre todas, aparece por primera vez en Krishna. Ella se personifica en el momento en que, saliendo de su juventud aria, la humanidad va a hundirse más y más en el culto de la materia. Krishna le revela la idea del Verbo divino; ella no lo olvidará ya. Y tendrá tanta más sed de redentores y de hijos de Dios cuanto más profundamente sienta su descenso. Después de Krishna, hay como una poderosa irradiación del verbo solar a través de los templos de Asia, de África y de Europa. En Persia, es Mithras, el reconciliador del luminoso Ormuzd y del sombrío Ahrimán; en Egipto, es Horus, el hijo de Osiris y de Isis; en Grecia, es Apolo, el Dios del Sol y de la Tierra; es Dionisos, el resucitador de las almas. En todas partes el dios solar es un dios mediador, y la luz es también la palabra de vida. ¿No es de ella también de donde brotó la idea mesiánica?. Sea de ello lo que quiera, por Krishna entró esa idea en el mundo antiguo; por Jesús irradiará sobre toda la Tierra.

Mostraré en lo que sigue de esta historia secreta de las religiones, cómo la doctrina del ternario divino se liga a la del alma y de su evolución, cómo y por qué ellas se suponen y se completan recíprocamente. Digamos ante todo que su punto de contacto forma el centro vital, el foco luminoso de la doctrina esotérica. A no considerar las grandes religiones de la India, del Egipto, de Grecia y de Judea más que por el lado exterior, no se ve otra cosa que discordia, superstición, caos. Pero sondead los símbolos, interrogad a los misterios, buscad la doctrina madre de los fundadores y de los profetas, y la armonía se hará en la luz. Por diversos caminos, con frecuencia tortuosos, se llegará al mismo punto; de suerte que penetrar en el arcano de una de esas religiones, es también penetrar en los de las otras. Entonces sé produce un fenómeno extraño. Poco a poco, pero en una esfera creciente, se ve brillar la doctrina de los iniciados en el centro de las religiones, como un sol que disipa su nebulosa. Cada religión aparece como un planeta distinto. Con cada una de ellas cambiamos de atmósfera y de orientación celeste, pero siempre el mismo Sol nos ilumina. La India, la gran soñadora, nos sumerge con ella en el sueño de la eternidad. El Egipto grandioso, austero como la muerte, nos invita al viaje de ultratumba. La Grecia encantadora nos arrastra a las fiestas mágicas de la vida, y da a sus misterios la seducción de las formas, tan pronto encantadoras como terribles, de su alma siempre apasionada. Pitágoras, en fin, formula científicamente la doctrina esotérica, le da quizá la expresión más completa y más sólida que haya jamás tenido; Platón y los Alejandrinos no fueron más que sus vulgarizadores. Acabamos de remontarnos hasta su fuente en los juncares del Ganges y las soledades del Himalaya.

f28

Editado por Gracia Muñoz en Enero de 2018.

[1] (La grandeza de Sakhia Muni reside en su caridad sublime, en su reforma moral, y en la revolución social que trajo por la caída de las castas osificadas. El Buddha dio al Brahmanismo envejecido una sacudida semejante a la que el protestantismo dio al catolicismo de hace trescientos años: le obligó a prepararse para la lucha y a regenerarse. Pero Sakhia Muni no añadió nada a la doctrina esotérica de los brahmanes, y divulgó solamente algunas de sus partes. Su psicología es, en el fondo, la misma, aunque siga un camino diferente. (Véase mi artículo sobre la Leyenda de Budha. Revue des Deux-Mondes, 1º de julio de 1885. Si el Budha no figura en este libro, no es porque desconozcamos su lugar en la cadena de los grandes iniciados, sino a causa del plan especial de esta obra. Cada uno de los reformadores o filósofos que hemos elegido, está destinado a mostrar a la doctrina de los misterios bajo una nueva faz, y en cierta etapa de su evolución. Desde este punto de vista, el Budha hubiera resultado duplicado: por una parte con Pitágoras, a través de quien he desarrollado la teoría de la reencarnación y de la evolución de las almas; por otra, con Jesucristo, que promulgó, tanto para el Occidente como para el Oriente, la fraternidad y la caridad universales.

En cuanto al libro, muy interesante por otra parte y muy digno de ser leído; “El Budhismo Esotérico”, de Sinnett, cuyo origen algunas personas atribuyen a pretendidos adeptos que viven actualmente en el Tibet, me es imposible hasta nueva orden, ver en él otra cosa que una muy hábil compilación del Brahmanismo y del Budhismo, con ciertas ideas de la Kábala, de Paracelso, y algunos datos de la ciencia moderna).

 

[2] (Véase la nota sobre Devaki a propósito de la visión de Krishna),

Anuncios

Un comentario el “8. Irradiación del Verbo Solar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s