GAB60c6. En los tres Magos

(Extracto de una conferencia)

Del ciclo: GAB60: Las festividades y su significado: I. Navidad

Rudolf Steiner — Berlín, 30 de diciembre de 1904

English version

 

Recordarán que he hablado del significado de la Festividad de Navidad en su conexión con la evolución de las razas, o mejor dicho, de las épocas de la civilización y de hecho, la importancia de esta Festividad radica en esta conexión, tanto en lo que respecta al pasado como al futuro.

Quiero hablar hoy de una Festividad a la que en los tiempos modernos se atribuye menos importancia que a la Fiesta de Navidad en sí, es decir, la Festividad de los Reyes Magos, que vinieron de Oriente para festejar al recién nacido Jesús. Esta Festividad de la Epifanía (celebrada el 6 de enero) asumirá una importancia cada vez mayor cuando se comprenda su simbolismo.

Será obvio para ustedes que un simbolismo muy profundo está contenido en la Festividad de los Tres Reyes Magos de Oriente. Hasta el siglo XV, este simbolismo se mantuvo en secreto y no había indicaciones definitivas disponibles. Pero desde ese siglo, se ha arrojado algo de luz sobre esta Festividad por medio de presentaciones exotéricas. Uno de los tres reyes —Caspar— es retratado como un moro, un habitante de África; otro como un hombre blanco, un europeo —Melchor—; y otro —Baltasar— como un asiático; el color de su piel es el de un habitante de la India. Ellos traen mirra, oro e incienso como ofrendas al Niño Jesús en Belén.

Estas tres ofrendas están llenas de significado y acorde con todo el simbolismo de la Fiesta celebrada el 6 de enero. Exotéricamente, la fecha misma arroja algo de luz; esotéricamente, la Festividad está plena de significado.  El 6 de enero es la misma fecha en la que, en el antiguo Egipto, se celebraba la Festividad de Osiris, del redescubrimiento de Osiris. Como saben, Osiris fue vencido por su enemigo Tifón: Isis le busca y eventualmente le encuentra. Este hallazgo de Osiris, el Hijo de Dios, está representado en la Fiesta del 6 de enero. El Festival de los Reyes Magos es la misma Festividad en su forma cristiana. Esta fiesta también se celebró entre los asirios, los armenios y los fenicios. En todas partes se trata de una celebración conectada con una especie de bautismo universal: un renacimiento desde el agua. Esto en sí mismo apunta a la conexión con el redescubrimiento de Osiris.

¿Qué significa la desaparición de Osiris? Significa la transición de la época anterior en la mitad de la época lemuriana a la época posterior. Antes de la mitad de esa época, ningún ser humano estaba dotado de Manas.  No fue hasta mas allá de la mitad de esta epoca cuando el Manas descendió como una semilla fértil para los hombres. El Manas (Yo Espiritual) se diseminó entre los hombres y en cada individuo se creó una tumba para Manas, para el desmembrado Osiris. El Divino Manas fue diseminado y, a partir de entonces, vivió en los hombres. En el lenguaje de los misterios egipcios, los cuerpos de los hombres se llamaban las “tumbas de Osiris” Manas fue encadenado hasta que fue liberado por la nueva revelación del Amor.

¿Cuál es la nueva revelación, la nueva manifestación del Amor? El descenso de Manas en algún momento a mediados de la época lemuriana estuvo acompañado por la penetración en la humanidad del principio del deseo o la pasión. Antes de ese tiempo no había habido ningún principio de deseo en el sentido real. Los animales de las épocas anteriores eran de sangre fría; incluso el mismo hombre en ese momento, no tenía sangre caliente. En el período de la Antigua Luna y, correspondientemente, en la Tercera Ronda de la Tierra, los hombres pueden ser comparados con los peces, en el sentido de que su propia calidez y la calidez de su entorno eran iguales en grado. De esta época, la Biblia dice: “El Espíritu de Dios meditaba sobre las aguas”.  El principio del Amor no estaba dentro de los seres, sino fuera, manifestándose como Kama terrenal (es decir, pasión o deseo terrenal). Kama es amor egoísta. El primer portador de Amor libre de todo egoísmo es Cristo, que apareció en el cuerpo de Jesús de Nazaret.

¿Quiénes son los Reyes Magos? Representan a los Iniciados de las tres razas o épocas anteriores de la cultura, los Iniciados de la humanidad hasta el momento de la venida de Cristo, el Portador del Amor que está libre de egoísmo: el Osiris resucitado. Los iniciados —y también los Tres Reyes Magos— fueron dotados con Manas. Ellos traen oro, incienso y mirra como sus ofrendas. ¿Y por qué son sus pieles de tres colores: blanco, amarillo y negro? Uno es europeo, su piel es blanca; otro es de la India  su piel es amarilla; y otro es africano: su piel es negra. Esto indica la conexión con las llamadas Razas Raíces. Los supervivientes restantes de la raza Lemuriana son negros; los de la raza Atlante son amarillos; y los representantes de la Quinta Raza Raíz, la raza Post-Atlante o Aria, son blancos.

reyesmagos

 

Por lo tanto, los Reyes Magos o Reyes son representantes de los Lemurianos, los Atlantes y los Arios. Ellos traen las tres ofrendas. El europeo (Melchor) trae oro, el símbolo de la sabiduría, de la inteligencia que se expresa de manera primordial en la Quinta Raza Raíz. La ofrenda del Iniciado representando la Cuarta Raza Raíz (Baltasar) es incienso, conectado con lo que era intrínsecamente característico de los Atlantes. Estaban unidos más directamente con la Deidad, una unión que tuvo efecto como una influencia sugestiva, una especie de hipnosis universal. Esta unión con la Deidad es anunciada por la ofrenda. El sentimiento debe sublimarse para que Dios lo fecunde. Esto se expresa simbólicamente por el incienso, que es el símbolo universal de una ofrenda que tiene algo que ver con la intuición. En el trigésimo año de su vida, entrega su propia vida al Cristo que desciende, al Logos descendente. Todo esto los Reyes Magos lo previeron. El gran sacrificio hecho por Jesús de Nazaret es que abandonó su ‘yo’ para dar paso al Segundo Logos. Hay una razón definitiva para este sacrificio. No será sino hasta la Sexta Raza Raíz que sea posible, y luego solo de manera gradual, que el cuerpo humano reciba en sí el Principio de Cristo desde la infancia en adelante. Solo entonces, en la Sexta Raza Raíz, la humanidad habrá alcanzado tal madurez que el cuerpo no necesitará años de preparación, sino que podrá desde el principio recibir el Principio de Cristo.

En la cuarta subraza de la Quinta Raza Raíz fue necesario que un cuerpo estuviera preparado durante treinta años. (En las regiones del norte encontramos algo similar, en el sentido de que la personalidad de Sig estaba tan preparada que podía poner su cuerpo a disposición de un Ser superior, y, de hecho, así lo hizo). En la Sexta Raza Raíz será posible que el hombre ponga su cuerpo a disposición de un Ser sublime, como lo hizo Jesús de Nazaret cuando se fundó el cristianismo. En el momento de la fundación del cristianismo, era necesario que una individualidad avanzada sacrificara su propio “yo” y lo enviara al reino astral, para que el Logos pudiera habitar en el cuerpo. Este es un acto sobre el cual la luz es derramada por las últimas palabras en la Cruz. ¿Qué otro significado podrían contener las palabras: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Estas palabras dan expresión al hecho místico que se consuma.

En el momento de la muerte de Cristo, el Ser Divino se había apartado del cuerpo, y es el cuerpo de Jesús de Nazaret el que pronuncia estas palabras: un cuerpo tan altamente desarrollado que podía expresar la realidad. Y entonces estas palabras dan expresión a un evento de significado incalculable. Todo esto está representado por la mirra. La mirra es el símbolo del sacrificio, de la muerte, el sacrificio de lo terrenal para que lo Superior pueda cobrar vida. En el medio de la época lemuriana, Osiris vino a su tumba; Manas atrajo a los seres humanos. Los hombres fueron educados bajo la guía de los Iniciados hasta que el principio de Amor (Budhi) pudiera brillar en Cristo Jesús. Budhi es el Amor celestial. El principio sexual inferior es ennoblecido a través del Amor de Cristo. Kama se purifica en el fuego del Amor Divino.

Melchor es el representante del principio de sabiduría, de inteligencia —la tarea de la Quinta Raza Raíz. Esto está simbolizado por su ofrenda—oro.

El principio de la ofrenda sacramental está representado por el incienso. Esta ofrenda simboliza el principio dominante en la Cuarta Raza Raíz, el Atlante. La tarea del cristianismo se cumple en la Sexta Raza Raíz, cuando la existencia material estará plagada de sacramentalidad y hechos sacramentales. Los sacramentos hoy han perdido en gran medida su significado; la sensación de su significado ha desaparecido. Pero este sentimiento se encenderá de nuevo cuando nazca el hombre superior. Esto es lo que simboliza el incienso.

En la Raza Lemuriana, Osiris se encuentra con su muerte, en la Sexta Raza Raíz, Osiris es resucitado.

Así, las ofrendas hechas por los Reyes Magos indican la conexión de la Festividad con la Tercera, Cuarta, Quinta y Sexta Raza Raíz. ¿Por qué son guiados los Reyes Sagrados y hacia dónde se dirigen? Son guiados por una estrella a una gruta, una cueva en Belén. Esto es algo que solo puede ser entendido por alguien que tenga conocimiento de los llamados misterios inferiores o astrales. Ser guiado por una estrella no significa nada más que ver al alma misma como una estrella. ¿Pero cuándo se ve el alma como una estrella?  Cuando el hombre puede contemplar el alma como un aura radiante. Pero, ¿qué tipo de aura es tan radiante que puede ser una guía? Existe el aura que brilla con solo una luz débil; tal aura no puede guiar. Hay un aura superior, la de la inteligencia, que tiene, es cierto, una luz que fluye hacia arriba, pero que aún no puede guiar. Pero el aura brillante, encendida con Budhi, es en verdad una Estrella, es una guía radiante. En Cristo, la estrella de Budhi se ilumina: la estrella que acompaña la evolución de la humanidad. La Luz que brilla ante los Magos es el alma de Cristo mismo. El Segundo Logos mismo brilla ante los Reyes Magos y sobre la cueva en Belén.

La gruta o cueva es el cuerpo donde mora el alma. El vidente contempla el cuerpo desde adentro. En la visión astral, todo se invierte; por ejemplo, 365 en lugar de 563. El cuerpo humano se ve como una cueva, un hueco. En el cuerpo de Jesús brilla la Estrella de Cristo, el alma de Cristo. Esto debe ser concebido como una realidad que tiene lugar en el mundo astral. Es una representación de los Misterios Menores. Allí, en verdad, el Alma de Cristo brilla como una Estrella áurica, y es por esta Estrella que los Iniciados de las tres Razas Raíces son guiados a Jesús en Belén.

La Festividad de los Reyes Magos se celebra todos los años el 6 de enero y su importancia aumentará constantemente. Los hombres entenderán más y más lo que es un Mago, y lo que son los Grandes Magos, los Maestros. Y entonces la comprensión del cristianismo conducirá a la comprensión de la Ciencia Espiritual.

Traducido por Gracia Muñoz en enero de 2018.

 

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