C1. Nueve Lecciones sobre las abejas .

Rudolf Steiner – Dornach, 3 de febrero de 1923 – GA351

English version

Buenos días, caballeros! desde nuestra última reunión, ¿tienen alguna pregunta?

(Se formuló una pregunta en cuanto a los efectos de la absenta, también se preguntó sobre la diferencia entre las abejas y las avispas.)

Dr. Steiner:

La pregunta formulada por el caballero de la audiencia, como especialista-maestro en abejas, llama la atención sobre la diferencia entre la vida de las abejas y la de las avispas. Es mucha su semejanza y ya he descrito recientemente la vida de las avispas. La vida de las abejas es muy parecida, pero, por otro lado, en la colmena hay una vida muy especial y notable. ¿Cómo podemos explicar esto?.

Ya ven, esto no se puede explicar completamente sin la facultad de percepción espiritual. Quien haya observado alguna vez  la vida de la colmena no podrá negar que está organizada con extraordinaria sabiduría. Naturalmente, no se puede decir que las abejas tienen el mismo tipo de inteligencia que los hombres, que usan el instrumento del cerebro, mientras que las abejas no tienen nada de eso, por lo que la sabiduría del Universo no puede irradiar en los cuerpos de la misma manera. Pero las influencias que vienen del universo que nos rodea, trabajan en la colmena, con un inmenso poder. De hecho, sólo se puede llegar a un entendimiento correcto de lo que es en realidad, la vida de las abejas si se tiene en cuenta que todo el entorno de la Tierra tiene una gran influencia sobre la vida de la colonia.

Esta vida en la colmena se basa en el hecho de que las abejas, en un grado mucho mayor que las hormigas y avispas, trabajan totalmente unidas, de manera que su actividad se organiza en una perfecta armonía.

Si uno entiende cómo sucede esto, tendría que decir: En la vida de la abeja todo lo que en otras criaturas se expresa como vida sexual, está, en el caso de las abejas, reprimido, notablemente suprimido, tanto, que en gran medida se impulsa hacia el fondo. Pueden ver que, en el caso de las abejas, la reproducción se limita a unas cuantas excepciones, hembras -la abeja reina- y unos pocos machos elegidos y en el resto, la vida sexual está mas o menos suprimida.

reina

Pero es el amor lo que está presente en la vida del sexo y el amor pertenece a la esfera del alma, y además, por el hecho de que ciertos órganos del cuerpo trabajan con las fuerzas del alma, estos órganos son capaces de revelar, de expresar amor. Y debido a que todo lo que esta reprimido en la naturaleza de las abejas se reserva solo para la abeja reina, la otra parte de la vida sexual de la colonia se transforma en la actividad que desarrollan las abejas.

Esta era la razón por la que en los tiempos antiguos, los hombres sabios, que tenían un conocimiento de todo esto bastante diferente del  de los hombres de hoy, podían relacionar la maravillosa actividad en la colmena, esta vida de amor, con la parte de la vida que se relaciona con el planeta Venus.

venus2

Si describimos las avispas y las hormigas, podemos decir que son criaturas que, en cierto sentido, se retiran de la influencia de Venus, mientras que las abejas se entregan por entero a Venus, desarrollando una vida de amor comunitario en toda la colmena. Esta vida está llena de sabiduría; ustedes pueden observar cuánta sabiduría se encuentra en ella.

Ya he hablado varias veces sobre el proceso reproductivo y la inconsciente sabiduría que contiene. Esta sabiduría inconsciente la despliegan las abejas en su actividad exterior. Lo que experimentamos cuando surge el amor en nuestros corazones, es lo que se encuentra como sustancia, por así decirlo, en el conjunto de la colmena. La colmena entera está en realidad impregnada de amor. Las abejas individuales renuncian al amor de muchas maneras, y así se desarrolla el amor a lo largo de toda la colmena. Sólo se empieza a entender la vida de las abejas cuando se sabe que la abeja vive en un ambiente totalmente impregnado de amor.

Por otra parte la abeja sale muy favorecida, especialmente por el hecho de que se alimenta sólo de aquellas partes de las plantas que están totalmente impregnadas de amor. Las abejas succionan el alimento -que luego convierten en miel- exclusivamente de las partes de las plantas que se centran en el amor, por lo que llevan, por así decirlo, la vida amorosa de las flores a la colmena.

Por lo tanto podemos decir que la vida de las abejas debe ser estudiada mediante el uso del alma.

Esto no es tan necesario cuando se estudia a las hormigas o las avispas porque aquí vemos que a pesar de que se retiran hasta cierto punto, todavía se entregan a la vida del sexo. Con la excepción de la reina, las abejas en realidad son seres que, como me gusta describir se dicen a sí mismas “Vamos a renunciar a la vida sexual individual para transformarnos nosotras mismas en seres portadores de amor”. Así han podido llevar lo que vive en las flores a la colmena, y cuando comenzamos realmente a pensar todo esto, llegamos al misterio de la colmena.

flores

La vida que brota, el amor en ciernes que está en las flores también está allí, en el cosmos. También podemos estudiar lo que hace la miel cuando se consume. ¿Qué hace la miel? Cuando consumimos miel se promueve la conexión correcta en el hombre entre los elementos aéreos y los elementos acuosos. No hay nada mejor para el hombre que añadir la parte correcta de miel en su alimentación  Porque lo que podemos ver de una manera maravillosa en las abejas, el hombre aprende a trabajar con el alma en los órganos de su cuerpo. En la miel de la abeja se le da al hombre lo que necesita para impulsar la actividad de las fuerzas del alma en el cuerpo. Por lo tanto, cuando el hombre añade un poco de miel a su comida, si así lo desea, puede prepararse anímicamente para trabajar correctamente en su cuerpo – la respiración correcta.

La apicultura es por lo tanto algo que ayuda mucho a avanzar a nuestra civilización, ya que hace a los hombres fuertes.

abejita

Cuando uno se da cuenta de que las abejas reciben influencias de los mundos estrellados, ve también cómo se puede transmitir al hombre lo que esta provisto para él. Todo lo que está vivo, cuando se combina acertadamente, trabajan juntos de la manera correcta. Cuando uno se encuentra ante una colmena de abejas tendría que decirse con solemnidad: “Por medio de la colmena el Cosmos entra en el hombre y le hace fuerte y capaz.”

Anuncios